La beso con brusquedad, haciéndola gruñir en mi boca. Embisto una vez más sobre ella, haciéndola gritar fuertemente mi nombre. Gruño, y saco mi polla de su vagina. Ella rápidamente se incorpora y agarra mi pene, metiéndoselo en la boca, chupándomela.
Me termino de correr en su boca y me aparto de ella, gimiendo y con la respiración entrecortada.
—Vete.—digo, poniéndome los bóxer.
—¿Cómo?—la miro y bufo.
—¿Qué pasa? ¿Es que estás sorda? Que te vayas, además, no me pueden ver salir contigo.—me levanto de la cama y veo cómo se empieza a vestir. Voy hacia la cómoda, cogiendo la licorera y dándole un gran trago.—Rapidito morena, no tengo toda la noche bonita.—me giro, viendo como se hace una cola de caballo rápido. Va hacia la puerta y la abre.
—Eres un capullo.—asiento de acuerdo con ella y me hace la peineta (corte de manga), para luego salir dando un portazo.
·
Dejo la colilla aún encendida en el cenicero, agarro el vaso lleno de lambrusco y le doy un gran sorbo.
Aflojo mi corbata después de haber dejado el vaso en la mesa de mi despacho y desabrocho los primeros botones de la camisa.
Llaman a la puerta, contesto con un "pasa" y Angeline asoma su cabeza.
—Señor Bieber, el señor Fischer está esperándolo en el salón.—asiento.
—Ahora voy Angeline. Gracias.—le contesto a la adorable mujer. Sonríe y cierra la puerta.
Me levanto y pongo los informes ordenados alfabéticamente en el centro de la mesa.
Cojo el vaso aún lleno y el cigarro del cenicero.
Salgo de mi despacho y cierro con llave, me guardo esta en el bolsillo de la chaqueta y me dirijo al salón....
·
—Eres un hijo de puta.—niego con la cabeza y él empieza a reír.
—Vamos cabrón, sabes perfectamente que para tu vigésimo séptimo cumpleaños vamos a traer a una stripper. Pero de las caras, de las que te la maman y te regalan su sujetador.—se encoge de hombros y río leve.
Le doy una calada al cigarro entre mis dedos índice y corazón y dejo que el humo se esparza por mis pulmones con facilidad.
—¿Tienes alguna foto de la chica?—pregunto mirando a Adam.
Este asiente y mueve las cejas rápidamente.
—Pero es sorpresa, si te enseño la foto la vas a llamar ahora y te lo vas a montar con ella delante de mí, me traumatizarás y nunca más podré follar.—empiezo a reír.
—¿Por qué tienes que ser tan específico?—digo riendo. Empieza a reír conmigo y se encoje de hombros.
Nuestra risa cesa.
—Es natural tío.—le da un sorbo a su vaso de coñac.
Angeline entra y la miramos.
—Señor, vino su herm-
—Ay sí Angeline vete ya, no seas pelota.—tenso mi mandíbula al ver a mi hermana hablarle así.
—Jazzy, no te lo vuelvo a repetir. O le hablas bien a Angeline o no vuelves a pisar esta casa.—me levanto y apago el cigarro en el cenicero.
—Pero-
—Ni peros ni pollas, discúlpate.—meto mis manos en los bolsillos de mis pantalones. Jazzy me mira incrédula y bufa.
—No hace falta señor.—Angeline sonríe dulcemente y se va a la cocina.
—¿Ves? Si a ella le da igual, es su trabajo. Callarse todo.—Jazzy se encoge de hombros y se sienta en el sofá.—Hola Adam.—pone su típica voz seductora.
—Qué hay guapa.—muerdo el interior de mi mejilla.
—Sí, yo también estoy. Jazzy, ¿a qué viniste?—miro a mi hermana pequeña con mi ceño fruncido.
—Bueno...—alarga la "e".—Es que, tengo que comentarte una cosita...—muerde su labio y me mira intensamente.
Me cruzo de brazos.
—Qué has hecho.—digo esperándome lo peor.—Jazzy...
—Pues la semana pasada tuve una llamada de una revista muy famosa, no dije nada a nadie porque quería que fuese sorpresa... Bueno, sorpresa...—muerde la esquina de su labio inferior.
—Jazzy, para qué revista era.
—Playboy.—empieza a jugar con un mechón de su pelo.
—Pues yo me voy a ir a comprar el periódico, ya sabes... para ver si los Nets ganaron ayer...—Adam rompe el silencio.
Lo miro por encima de mi hombro y carraspea.
—Lo siento, yo ya... Bueno pues luego nos vemos. A las nueve en punto estamos aquí con la chica.—y se va, sin más nada que decir.
—Bueno....—miro de nuevo a mi hermana pequeña y niego con la cabeza.
—Así que, ¿en Playboy? ¿Mi hermana pequeña va a ser la fantasía sexual de pajilleros de toda América?—rueda los ojos y se levanta.
—Justin no te preocupes, me han pagado bastante. Ha merecido la pena.—sonríe y froto mis ojos.
—¿Qué te han dicho mamá y papá?—apoyo mis manos a cada lado de mi cintura.
—Bueno, pues la verdad no se lo han tomado tan mal.—muerde su labio. Frunzo mi ceño.—Me han echado de casa. Y pues he venido a quedarme contigo.—se acerca más a mí y se cuelga de mi cuello.
—Lo sabía.—la agarro por los brazos y la alejo de mí.—¡Estoy hasta los huevos, Jazzy! ¡No puedo más con tu gilipolleces! ¡Cada vez que haces algo la acabas cagando! ¡No puedo ni un puto cumpleaños pasarlo bien porque mi hermana pequeña se comporta como una completa guarra!—le doy al vaso de coñac que Adam estaba anteriormente bebiendo, haciendo que este caiga al suelo rompiéndose en cientos de trozos.
—Justin...
—¡Ni Justin ni mierdas! ¡O cambias o el gilipollas de tu hermano te deja en la puta calle!—grito mirándola.
Sale del salón y al minuto vuelve con una bolsita en la mano. Se acerca a mí, cediéndome la bolsita.
—Felicidades.—murmura, agarro la bolsa.—No es el mejor regalo, pero como lo que te gusta ya lo tienes, supuse que algo personal también te valdría.—sonríe de lado, sin ganas.
Abro la bolsita y saco un marco de fotos. Una sonrisa se dibuja en mis labios al ver la foto. Salgo yo con Jazzy, en su octavo cumpleaños. Salimos abrazados, yo haciendo una cara rara y ella riendo, cuando ella aún estaba amellada.
Vuelvo mi mirada a mi hermana, ahora de 18 años.
—Gracias.—la envuelvo con mis brazos y ella me devuelve el abrazo, abrazándome por la cintura.
—Lo siento, yo sólo...
—Déjalo. No pasa nada.—beso su mejilla y me separo de ella. Acaricio su mejilla y sonríe tierna.—Tarde o temprano ibas a aparecer en bolas en algún lado. Conociéndote...—se encoge de hombros. Río leve.—Perdóname por decir que te comportas como una guarra.—niego con la cabeza.
—En algo llevabas la razón.—suspira y reímos.
·
—Adam, no tengo ganas de fiestas ahora tío.—sostengo mi móvil en mi oreja, mientras doy la cuarta calada a mi cigarro.
—Oh... Pues la chica ya estará de camino a tu casa hermano mío.—suelta una carcajada.
—Pues dile que n-
—Lo siento, tienes que disfrutar de tu cumpleaños. Ahora llamo a los chicos y nos vamos nosotros por nuestra cuenta, pero por mis santos cojones que hoy tú follas con la preciosidad de Barbara.
—Hijo de puta.—susurro.
—Disfruta cabrón, me lo agradecerás mañana, verás.—y cuelga.
Respiro profundamente y me levanto del sofá al oír el timbre.
Voy hacia la puerta y abro. La respiración se me entrecorta al ver semejante monumento.
—Hola, ¿eres Justin?—sus ojos azules me inspeccionan de arriba abajo.
—Sí. Tú Barbara, supongo.—asiente y esconde un mechón de su pelo cremoso tras su oreja izquierda.—Oye, que la supuesta fiesta o lo que fuera se ha cancelado..
—¿Y? Adam me pagó para que su mejor amigo disfrutase de su cumpleaños. Tengo que cumplir.—se encoge de hombros.—¿Me dejas pasar, Justin?—se acerca a mí y desabrocha 2 botones de mi camisa.
Trago saliva, mirando su top negro escotado.
—Eh...—se me corta la respiración al ella humedecer sus labios pintados de rojo pasión.—Pasa, pasa.—digo mientras asiento con la cabeza.
Sonríe de lado y me hago un hueco, haciendo que ella entre.
—Oye Justin, yo-
Mi hermana se queda mirando a Barbara y luego me mira a mí. Cierro la puerta.
—¿Dónde está tu habitación?—Barbara se vuelve a mí, preguntándome.
—La primera habitación a la izquierda.—asiente y sube las escaleras.
Y es que mi pequeño amigo crece al ver su maravilloso trasero moverse de un lado a otro.
—Uh, Justin.—miro a mi hermana al segundo.—Ya veo que vas a estar ocupado... Así que, me voy con las chicas, ¿vale?—asiento.
—Vale.
—Tranquilo, llegaré tarde, para eso espero que no escuche los gemidos de esa... chica.—sonríe exagerada y me da un beso en la mejilla.—Adiós, disfruta.—dije juguetona. Río y se va sin más.
·
—¿Qué te gusta que te hagan?—se sube encima mía a horcajadas y acaricia mi poca barba por el mentón.
—Lo que tú me hagas estará bien muñeca.—muerdo mi labio. Arquea una ceja y sonríe.
—Vale. Túmbate muñeco.—me tumbo y se sienta justo encima de mi polla.—No suelo tener clientes como tú.—empieza a desabrochar mi camisa.
—¿Como yo?—pongo mis manos detrás de mi cabeza, entrelazando mis dedos.
—Sí, calientes.—termina de desabrochar mi camisa y la abre, dejando mi torso al descubierto. La miro y muerdo mi labio al ver y notar su tacto en mi abdomen.—Dios mío, qué bueno estás.—acaricia mis abdominales lentamente.
—Joder.—murmuro mirándola humedeciendo mis labios. Me mira a los ojos, dejándome anonadado.
—Te voy a quitar esta camisa tan molesta.—quito mis manos dejando de apoyar mi cabeza en ellas y me ayuda a quitarme la camisa blanca, dejándola a un lado.—Mucho mejor. Aunque...—lleva sus manos a la correa de mis pantalones y la desabrocha. Igual hace con el botón y la cremallera de estos.—Me encantas.—se inclina más hacia mí, quedándose apenas a centímetros de mi cara.
—Es mutuo muñeca.—miro sus labios rojos y carnosos y luego miro sus preciosos ojos azules intensos.
Pega sus labios a los míos, sólo eso. Cuando noto un escalofrío entrar por mi espina dorsal.
Gruño en sus labios y abre su boca, chupando mi labio inferior. Abro mi boca y empezamos a comernos el uno al otro, mientras que una de sus manos actúa bajo mis bóxer.
Su lengua es caliente, caliente y rugosa, pero a la vez deliciosa.
Me separa de ella y saca su mano derecha, ahora puedo ver, de mis bóxer.
—Trae hielo.—murmura. Frunzo mi ceño.
—¿Hielo?
—Hazme caso, va a ser el mejor polvo de toda tu vida.—se quita de encima mía y se tumba a mi lado de la cama.
Y vaya que si lo fue...
________
RT AQUÍ si quieres que te avise para el próximo capítulo.
¡Ya está! No aguantaba más. Tenía que subir ya.
Espero que os haya dejado con bastante intriga, corte la parte donde follan porque ma dao la gana, no sé....
Pero en el capítulo 2 pondré algunas partes, por recuerdos y eso. Que han pasado más cosas, con el hielo *cara pervertida*.
Os pido POR FAVOR que me recomendéis, necesito lectoras. Y creo que esta historia puede gustar a bastante gente. No sé, tengo el presentimiento.
Gracias por leer y os mando un besazo a cada una ♥♥♥♥
•Donna Scars•
sábado, 28 de diciembre de 2013
viernes, 20 de diciembre de 2013
Personajes
Justin Bieber (27 años)
_____ (Barbara) Fischer (24 años)
Haley Bieber (22 años)
Jazzy Bieber (18 años)
Pattie y Jeremy ya sabéis cómo son. Los demás personajes que sigan saliendo ya los iré poniendo.
Gracias por leer y espero que os guste esta historia picantona.
Donna Scars ♥
domingo, 8 de diciembre de 2013
"El Pecador"
Guapo, encantador, 27 años, rico, soltero....
Un hombre tan apuesto como él, soltero, joven y rico... es todo un imán para las adolescentes, jóvenes, hasta mujeres de cierta edad.
Es un hijo ejemplar, un hermano increíble, pero lo que mejor se le da es pecar.
Tras esa máscara de chico de no haber roto un plato en su vida, se esconde un jugador de póquer, un mujeriego y un traficante de drogas.
Sus padres, orgullosos de él, para nada se esperarían algo así de su hijo que ha triunfado en la vida como buen negociador y buen empresario...
Aunque cuando aparece ella, hace que todo se vuelva patas arriba, no poniéndoselo nada fácil al hijo mayor de los Bieber.
______
No voy a pedir RT's ni nada. Sólo quiero vuestros comentarios y vuestros votos en las reacciones de abajo.
Esta novela la seguiré en 2014, subí la sinopsis para que os hicierais una idea de cómo sería esta nueva historia.
•Donna Scars
No voy a pedir RT's ni nada. Sólo quiero vuestros comentarios y vuestros votos en las reacciones de abajo.
Esta novela la seguiré en 2014, subí la sinopsis para que os hicierais una idea de cómo sería esta nueva historia.
•Donna Scars
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