—Va, cuéntame qué le hiciste a mi hermana. No me fío ni un pelo de ti, Bieber.—le da una calada al puro en su mano derecha.
—No hice nada, ¿por qué siempre crees que intento algo con todas las tías?—me mira arqueando sus cejas y empiezo a reír.—Vale, me has pillado. Pero lo hice con mi mayor buena intención.—levanto mis manos en son de paz.
—Hijo de puta, no me traumatices a la niña eh. Que es muy aplicada y no quiero que la folles y me la dejes tonta.—suelta el humo y vuelve a dar otra calada.
Sacudo mi cabeza disimuladamente. Si supiera lo que se me pasa por la cabeza cada vez que la veo... Dios perdóname, pero tú también pecaste con María Magdalena, ahora le toca un poco a este hombre de 27 años disfrutar del pecar... de nuevo.
·
Apunto la mercancía en la libreta y hago las cuentas de los kilos que acaban de llegarme desde Italia.
—Robert, quiero que lleves 10 kilos a Jefferson. Te dará 10,000 dólares.—asiente y coge la caja llena de sacos de coca.—No me falles.
—Nunca señor.—sonríe seguro de sí mismo y asiento. Sale del almacén y apago las luces y dejo encendido el conducto del vapor que mantiene fresca la droga en el "congelador" como yo lo llamo.
Cierro la puerta de hierro y ajusto la contraseña.
Narras tú.
Me hago una cola alta de caballo, sin preocuparme sobre los bultos que me han salido. Me encojo de hombros y cojo mi móvil junto a los auriculares. Me los coloco y salgo de mi casa.
Empiezo a correr mientras Walk In The Rain de Passenger suena en mis auriculares.
El aire cálido del verano choca con mi cuerpo torpemente, respiro por la nariz y lo suelto por la boca, para controlar la respiración y el pulso.
Hoy parece que Brooklyn me quiere, hace un día estupendo y sólo se ven a niños jugar con pelotas de baloncesto por las calles, pasándosela.
Sonrío y sigo corriendo, cuando choco con alguien, gracias a mi torpeza cayendo de culo al duro suelo de la acera.
—Ah, dios.—mascullo, creo. Me quito los auriculares y miro hacia arriba, viendo a Justin mirándome sonriendo.
—Perdona ____, no te vi.—me cede su mano izquierda. La acepto y me ayuda a ponerme en pie.—¿Estás bien?—dice con una sonrisa divertida. Está intentando no reírse.... hijo de-
—Sí, estoy genial. No importa.—sacudo mi trasero y suspiro.
—Así que, ¿corres?—me mira con sus manos ahora metidas en los bolsillos de sus pantalones.
—Bueno, sí. Cuando tengo tiempo.—lo miro con inseguridad y me sonríe.
—Eso es bueno, tenemos un cuerpo al que mantener, ¿verdad?—frunzo el ceño y se me escapa una pequeña risa.
—Eres un poco engreído, ¿no?—digo con timidez. Se encoge de hombres.
—Sí, pero también te hice un cumplido.—arquea sus cejas y le pego en el hombro riendo nerviosa.
—No te cansas, ¿eh?—me cruzo de brazos y noto un calor en mis mejillas.
—Nunca me cansaré de luchar por lo que quiero.—da un paso hacia mí.
—¿Y qué quieres exactamente?—pregunto curiosa.
—Bueno, está claro que te quiero a ti.
Suspiro y sacudo mi cabeza.
—Pues te va a costar...—aparto un mechón suelto que andaba molestándome en mi mejilla.
—¿Estás segura? Créeme, soy muy testarudo ____, y todo lo que quiero, lo acabo consiguiendo. Tarde o temprano... Siempre lo consigo.—me agarra de la cintura y me pega a él por completo. Sus ojos van a mi gran escote por la camiseta de tirantes rosa chicle.—Eres tan malditamente hermosa.—se acerca a mi oído y suspira en éste.—¿Vas a venir esta noche a la fiesta de mis padres?—susurra.
—N-no sé.
—Estás invitada, por supuesto. Espero que vengas, realmente estaré ansioso por verte en vestido de noche, ____.—se separa de mi oído y me planta un beso en los labios.—Te quiero allí a las nueve en punto, ni un minuto más tarde, antes sí puedes venir, así que... Nos vemos preciosa.—se gira, pero vuelve a girarse hacia mí y me agarra por la nuca, así pegar nuestros labios. Me quedo sorprendida, pero pronto mis labios se acostumbran a los suyos.
Nuestras lenguas se encuentran y noto cómo posa sus manos en mi trasero, apretando éste y haciéndome gemir en sus labios.
Se separa de mí y me guiña un ojo.
—Adiós bonita.—se gira y se va, dejándome atontada con el pesaco que me acaba de dar.
¿Por qué siempre me dejo hacer de todo? Si es que eres tonta ____.
·
Suspiro frustrada, sin encontrar el vestido azul marino de palabra de honor.
—No lo encuentro...—mascullo malhumorada.
—Oh cariño, yo te digo lo que tienes que ponerte.—Becca me aparta a un lado y empieza a buscar en el armario.—El que te regalé nena, no te lo has puesto aún.—dice mirándome conel vestido en su mano
—Es muy provocativo Becca, ¿qué pensarían de mí?—sacudo mi cabeza.
—Tú eres tonta. Lo que van a pensar es que estás más buena que el pan cariño. Va, pruébatelo.—suspiro y lo cojo.
Me quito la ropa rápido, ya que llegamos tarde....
—¿Sin sujetador?—pregunto sorprendida.
—Sin sujetador, con este vestido no se lleva ropa interior nena.—bufa y me ayuda a ponérmelo.—Quítate las bragas anda.—lo hago y me ajusto mejor el vestido.
En verdad el vestido es precioso. Es un vestido de palabra de honor negro de tela gruesa, y en el lado derecho tiene unos cortes grandes, empezando por debajo del pecho hasta llegar a mi muslo, es ajustado y corto. Lo que es una cosita sencilla, nótese mi sarcasmo.
—Venga no hay tiempo, maquíllate.—dice poniéndose un vestido ajustado rojo pasión largo con un escotazo.
Narra Justin.
Sabía que no iba a venir. Me lo estaba viendo venir, suspiro fuertemente y miro a mi alrededor. Ninguna tía me llama la atención ahora mismo, quizás hagan falta uno minutos más para verlas deseables a todas.
—Hey tío, ¿esperas a alguien?—Adam habla a mi lado.
—¿Eh? No, estoy aburrido, sólo eso.—miento y le doy un sorbo a mi vaso de lambrusco.
—Coño.—lo miro y veo que mira a un punto fijo, sigo su mirada y mi alma cae al suelo de un golpe seco.
—La leche.—se me escapa, al ver a ____ con un vestido tan.... tan precioso para mi gusto.
Adam va hacia ella, la cual está acompañada de una guapa pelirroja, lo sigo y paramos frente a ellas.
—____, ¿qué mierda llevas puesto?—Adam casi le grita, pero se contiene.
—Un vestido.—se encoge de hombros y me mira. Muerdo mi labio, recorriendo todo su cuerpo con la mirada, comiéndomela.
—Es un puto trozo de tela ____, ¿qué coño te pasa, quieres calentar a todos los de la fiesta?
—Si querías eso, lo has conseguido.—digo con la voz ronca y suspirando.
Noto la mirada de Adam en mí, pero me sopla un huevo.
—Adam deja a tu hermana coño, que se divierta con su amiga....
—Rebecca.—dice la pelirroja.
—Rebecca, joder que ya es mayorcita tío.—doy dos palmadas en su hombro y suspira.
—Al carajo, yo me voy a follar.—mi amigo se gira y se va con ansias.
Miro a su hermanita y veo que me está mirando.
—Te dije que no vinieras tarde.—me acerco a ella.
—Es que no encontraba un vest-
—No me tienes que dar explicaciones cariño. No pasa nada bonita.—sonrío y ella baja la mirada, sonrojándose. Humedece sus labios rojos con su cálida lengua.
—Bueno, os dejo solos. Me voy a hacer amistades.—dice la pelirroja, Rebecca.
—No, por favor. No te vayas Rebecca.—sujeto su mano y le giro hacia nosotros.—No quiero estropear nada preciosa.—humedezco esta vez yo mis labios.—Venid conmigo, por favor.—empiezo a andar y me siguen las dos.
Oigo sus pasos, los tacones resuenan por el suelo y nos adentramos en el pasillo. Andamos poco más y me paro frente a una puerta. Me giro, y las veo mirándose la una a la otra dudosas.
—Oye, antes que nada....—capto la atención de las dos.—No quiero que os sintáis mal ninguna.—me apoyo en la puerta.
La pelirroja arquea una ceja y sonríe, se gira hacia su amiga y le susurra algo en el oído.
Se giran hacia mí las dos.
—¿Te refieres a que quieres un trío con nosotras?—habla la voz temblorosa de _____.
—Exactamente, es a lo que me refiero. Ya que no quieres follar conmigo a solas, quizás tu bonita amiga sea buena ayuda, ¿o no Rebecca?—arqueo las cejas, esperando respuesta.
—Por mí bien.—dice la pelirroja.
—Por mí no.—se niega ____.
—Oh vamos perra, nos hemos bañado juntas hace un rato, ¿qué más da follar?—muerdo mi labio al imaginarme a estas dos bellezas duchándose juntas.
—Que no, nunca he hecho un trío y no lo voy a hacer ahora.—se cruza de brazos, así realzando sus pechos.
—Osea, que eres una estrecha.—hablo esta vez yo.
—Oh de ninguna manera, pero no me acuesto con el primer tío que se me pasa por delante, no soy como ella.—señala a su amiga. Ésta ríe y asiente de acuerdo.
—Vamos ____, no te arrepentirás, en serio.—me acerco a ella y la agarro rápidamente por la cintura. Acaricio su costado derecho, que tiene cortes, destapando su preciosa piel. La acaricio y suspira.
Subo mi mano izquierda a su barbilla y la elevo a la altura de mis labios. Los atrapo y ella me sigue el beso fácilmente. Me separo de ella antes de que tenga mi lengua en su boca y la agarro de la mano.
Rebecca me mira con un labio mordido y le guiño un ojo. Abro la puerta que da a mi antigua habitación y entro con ____ y Rebecca.
Oigo como Rebecca cierra la puerta, ya que yo tengo a la hermana de Adam de mi mano.
Suelto su mano y me guito la chaqueta, dejándola en la cama.
Las escucho murmurar y me giro, viéndolas mirarme de arriba abajo.
—Bueno, ¿empezamos?—me siento en el filo de la cama y miro a cada una de arriba abajo.—Desnudaros.—me apoyo en mis codos, casi tumbándome.
Rebecca es la primera en desnudarse, quedando sólo en tanga. Muero mi labio y miro a ____.
—Nena ven.—le digo. Anda hacia mí con normalidad y queda frente a mí. La agarro de las manos y beso cada una.—Siéntate en mi regazo.—se gira y lo hace, me incorporo mejor y apoyo mi barbilla en su hombro.—Rebecca desnúdala tú.—ésta se acerca y le baja el vestido por la parte de arriba.
Agarro su pelo y lo hecho hacia un lado. Beso su espalda con besos mojados.
—Pelirroja ponte a mi lado cariño.—lo hace y la agarro por la cintura, pegándola más a mí.—Dame tu número y te recompensaré por esto.—sonríe y asiente, levantándose.
La veo apuntar su número en un papel y coge su vestido, poniéndoselo. Se acerca a mí y me da un beso en la mejilla, cuando se va a ir la agarro de la muñeca y la pego a mis labios.
Me separo de ella y le sonrío.
—Adiós.—dice en susurro.
Agarra sus tacones negros de terciopelo y sale de la habitación, cerrando la puerta tras ella.
—¿Becca se ha ido?—la voz de ____ suena por toda la habitación.
—Sí cielo, te quería para mí solo.—muerdo su hombro y suelta un leve gemido.—Contéstame a algo cielo, ¿llevas bragas o tanga?
—No.—muerdo mi labio.—Justin, no me siento muy bien.—frunzo mi ceño. No ha bebido nada...
—¿Qué te pasa?—la agarro de la barbilla, giro su cara hacia mí y está pálida.—Hey, ¿estás bien?—niega con la cabeza y cierra los ojos fuertemente. Le subo el vestido bien y la levanto de mi regazo, levantándome yo detrás.—Te llevaré a casa ____. Estás enfermando.—dije al tocar su frente, estaba caliente.
Le pongo los tacones frente a ella y cojo mi chaqueta, poniéndosela por encima.
—Vamos.—se sube en los tacones y salimos de mi habitación.—Vamos por la cochera, no creo que sea bonito que nos vean así, tú sudada y yo empalmado.—suelta una pequeña risa débil y sonrío.
·
—Bueno, si necesitas algo.... no sé, llámame si quieres, ¿vale?—digo, dispuesto a irme.
—No, no te vayas.—me agarra por el brazo y me acerca a ella.—¿No querías...?—abro los ojos sorprendido.
—Pero, estás enferma... no tendrás much-
—Justin, entra de una vez.—me agarra del cuello de la camisa y me atrae hacia ella. Cierra la puerta y se quita mi chaqueta, dejándola en una silla del salón.
Humedezco mis labios al ver de nuevo ese precioso vestido. Pego mis labios a los suyos y al segundo nuestras lenguas se encuentran y empiezan a refregarse una con la otra.
Ando, empujándola cuando noto que su espalda choca con la pared, la devoro como si fuese el último trozo de comida en una isla desierta.
Agarro una de sus piernas, acariciándola mientras ella se encuentra explorando mi boca con su aterciopelada lengua.
—Ven.—dice al separarse de mí, me agarra la mano y tira de mí.
Entramos en su habitación y me empuja en la cama, me apoyo en mis codos y la miro de arriba abajo. Mi erección duele como ella sola, joder.
Se quita los tacones y se gira, cerrando la puerta. Se vuelve hacia mí de nuevo y sonríe pícara, muerdo mi labio y se acerca a mí, para sentarse en mi regazo a horcajadas.
—Sólo quería un poco de intimidad.—acaricia mi pelo, tirando de cada mechón que toca, haciéndome gruñir.—Realmente siempre soy la típica tonta que probablemente quieras hacerle lo que te plazca... ¿Y sabes qué? Es verdad, pero sólo porque me gusta probar cosas nuevas.—sus labios se mueven tan malditamente bien al hablar, joder.
—Pues qué bien ____. Tu hermano me va a matar, ¿sabes?—se encoge de hombros y va hacia mi cuello, mordiendo éste y haciéndome gemir.
Se separa un poco y se quita el vestido por arriba, dejándome anonadado ante semejante escultura tan perfecta.
Tira el vestido por ahí, empieza acariciando mi mejilla derecha suavemente.
—Siéntete afortunado.—murmura.—Eres el segundo hombre que me ve desnuda.—trago saliva y empieza a desbotonar mi camisa.—Realmente eres muy atractivo.—me quita la camisa y la tira como hizo con su vestido. Me mira con deseo en sus ojos, mientras yo analizo su precioso cuerpo curvado y detallado.
—Eres preciosa.—mascullo con deseo.
Lleva sus pequeñas y finas manos a la correa de mis pantalones y la desabrocha, luego quita el botón del pantalón más la cremallera.
—Se acabó la timidez por esta noche, vas a conocer a la ____ que sólo uno pudo conocer.—sonríe agarrando mi paquete, haciéndome gemir.—Y créeme, él lo echó a perder todo, espero que tú no lo hagas.—se acerca a mi oído, aún agarrando mi paquete.—Te deseo, Justin. Desde que entré en tu despacho...
Joder.
Me.
Acabo.
De.
Poner.
Más.
Duro.
De.
Lo.
Que.
Ya.
Estaba.
__
RT AQUÍ si quieres que te avise para el siguiente capítulo.
¡Volví! Por fin, he sido muy cabrona en tardar tanto, pero necesitaba que todo se escribiese con calma, ya me entendéis.
Sí, dije que iba a haber sexo del duro, pero eso lo reservo para el capítulo 5!!!!! Aish, espero que no os traumaticéis por lo que escriba, mi mente es muy sucia nenas...
Pues nada, espero vuestros comentarios y votos en las reacciones abajo. Por supuesto también puedes unirte al blog para enterarte de cuándo subo.
Y por quién vea mejor leerlo por wattpad pinchad AQUÍ y listo.
Muchísimas gracias por esos comentarios y esos 30 RT's, sólo lleva 4 capítulos y ya hay chicas que piden el siguiente nada más acabar de leer uno nuevo. Sois amor ♥♥
PD: Si tenéis dudas sobre la novela u otras que leáis mías, preguntar >>>> http://ask.fm/demitefollo_
Donna.
Se separa de mí y me guiña un ojo.
—Adiós bonita.—se gira y se va, dejándome atontada con el pesaco que me acaba de dar.
¿Por qué siempre me dejo hacer de todo? Si es que eres tonta ____.
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Suspiro frustrada, sin encontrar el vestido azul marino de palabra de honor.
—No lo encuentro...—mascullo malhumorada.
—Oh cariño, yo te digo lo que tienes que ponerte.—Becca me aparta a un lado y empieza a buscar en el armario.—El que te regalé nena, no te lo has puesto aún.—dice mirándome conel vestido en su mano
—Es muy provocativo Becca, ¿qué pensarían de mí?—sacudo mi cabeza.
—Tú eres tonta. Lo que van a pensar es que estás más buena que el pan cariño. Va, pruébatelo.—suspiro y lo cojo.
Me quito la ropa rápido, ya que llegamos tarde....
—¿Sin sujetador?—pregunto sorprendida.
—Sin sujetador, con este vestido no se lleva ropa interior nena.—bufa y me ayuda a ponérmelo.—Quítate las bragas anda.—lo hago y me ajusto mejor el vestido.
En verdad el vestido es precioso. Es un vestido de palabra de honor negro de tela gruesa, y en el lado derecho tiene unos cortes grandes, empezando por debajo del pecho hasta llegar a mi muslo, es ajustado y corto. Lo que es una cosita sencilla, nótese mi sarcasmo.
—Venga no hay tiempo, maquíllate.—dice poniéndose un vestido ajustado rojo pasión largo con un escotazo.
Narra Justin.
Sabía que no iba a venir. Me lo estaba viendo venir, suspiro fuertemente y miro a mi alrededor. Ninguna tía me llama la atención ahora mismo, quizás hagan falta uno minutos más para verlas deseables a todas.
—Hey tío, ¿esperas a alguien?—Adam habla a mi lado.
—¿Eh? No, estoy aburrido, sólo eso.—miento y le doy un sorbo a mi vaso de lambrusco.
—Coño.—lo miro y veo que mira a un punto fijo, sigo su mirada y mi alma cae al suelo de un golpe seco.
—La leche.—se me escapa, al ver a ____ con un vestido tan.... tan precioso para mi gusto.
Adam va hacia ella, la cual está acompañada de una guapa pelirroja, lo sigo y paramos frente a ellas.
—____, ¿qué mierda llevas puesto?—Adam casi le grita, pero se contiene.
—Un vestido.—se encoge de hombros y me mira. Muerdo mi labio, recorriendo todo su cuerpo con la mirada, comiéndomela.
—Es un puto trozo de tela ____, ¿qué coño te pasa, quieres calentar a todos los de la fiesta?
—Si querías eso, lo has conseguido.—digo con la voz ronca y suspirando.
Noto la mirada de Adam en mí, pero me sopla un huevo.
—Adam deja a tu hermana coño, que se divierta con su amiga....
—Rebecca.—dice la pelirroja.
—Rebecca, joder que ya es mayorcita tío.—doy dos palmadas en su hombro y suspira.
—Al carajo, yo me voy a follar.—mi amigo se gira y se va con ansias.
Miro a su hermanita y veo que me está mirando.
—Te dije que no vinieras tarde.—me acerco a ella.
—Es que no encontraba un vest-
—No me tienes que dar explicaciones cariño. No pasa nada bonita.—sonrío y ella baja la mirada, sonrojándose. Humedece sus labios rojos con su cálida lengua.
—Bueno, os dejo solos. Me voy a hacer amistades.—dice la pelirroja, Rebecca.
—No, por favor. No te vayas Rebecca.—sujeto su mano y le giro hacia nosotros.—No quiero estropear nada preciosa.—humedezco esta vez yo mis labios.—Venid conmigo, por favor.—empiezo a andar y me siguen las dos.
Oigo sus pasos, los tacones resuenan por el suelo y nos adentramos en el pasillo. Andamos poco más y me paro frente a una puerta. Me giro, y las veo mirándose la una a la otra dudosas.
—Oye, antes que nada....—capto la atención de las dos.—No quiero que os sintáis mal ninguna.—me apoyo en la puerta.
La pelirroja arquea una ceja y sonríe, se gira hacia su amiga y le susurra algo en el oído.
Se giran hacia mí las dos.
—¿Te refieres a que quieres un trío con nosotras?—habla la voz temblorosa de _____.
—Exactamente, es a lo que me refiero. Ya que no quieres follar conmigo a solas, quizás tu bonita amiga sea buena ayuda, ¿o no Rebecca?—arqueo las cejas, esperando respuesta.
—Por mí bien.—dice la pelirroja.
—Por mí no.—se niega ____.
—Oh vamos perra, nos hemos bañado juntas hace un rato, ¿qué más da follar?—muerdo mi labio al imaginarme a estas dos bellezas duchándose juntas.
—Que no, nunca he hecho un trío y no lo voy a hacer ahora.—se cruza de brazos, así realzando sus pechos.
—Osea, que eres una estrecha.—hablo esta vez yo.
—Oh de ninguna manera, pero no me acuesto con el primer tío que se me pasa por delante, no soy como ella.—señala a su amiga. Ésta ríe y asiente de acuerdo.
—Vamos ____, no te arrepentirás, en serio.—me acerco a ella y la agarro rápidamente por la cintura. Acaricio su costado derecho, que tiene cortes, destapando su preciosa piel. La acaricio y suspira.
Subo mi mano izquierda a su barbilla y la elevo a la altura de mis labios. Los atrapo y ella me sigue el beso fácilmente. Me separo de ella antes de que tenga mi lengua en su boca y la agarro de la mano.
Rebecca me mira con un labio mordido y le guiño un ojo. Abro la puerta que da a mi antigua habitación y entro con ____ y Rebecca.
Oigo como Rebecca cierra la puerta, ya que yo tengo a la hermana de Adam de mi mano.
Suelto su mano y me guito la chaqueta, dejándola en la cama.
Las escucho murmurar y me giro, viéndolas mirarme de arriba abajo.
—Bueno, ¿empezamos?—me siento en el filo de la cama y miro a cada una de arriba abajo.—Desnudaros.—me apoyo en mis codos, casi tumbándome.
Rebecca es la primera en desnudarse, quedando sólo en tanga. Muero mi labio y miro a ____.
—Nena ven.—le digo. Anda hacia mí con normalidad y queda frente a mí. La agarro de las manos y beso cada una.—Siéntate en mi regazo.—se gira y lo hace, me incorporo mejor y apoyo mi barbilla en su hombro.—Rebecca desnúdala tú.—ésta se acerca y le baja el vestido por la parte de arriba.
Agarro su pelo y lo hecho hacia un lado. Beso su espalda con besos mojados.
—Pelirroja ponte a mi lado cariño.—lo hace y la agarro por la cintura, pegándola más a mí.—Dame tu número y te recompensaré por esto.—sonríe y asiente, levantándose.
La veo apuntar su número en un papel y coge su vestido, poniéndoselo. Se acerca a mí y me da un beso en la mejilla, cuando se va a ir la agarro de la muñeca y la pego a mis labios.
Me separo de ella y le sonrío.
—Adiós.—dice en susurro.
Agarra sus tacones negros de terciopelo y sale de la habitación, cerrando la puerta tras ella.
—¿Becca se ha ido?—la voz de ____ suena por toda la habitación.
—Sí cielo, te quería para mí solo.—muerdo su hombro y suelta un leve gemido.—Contéstame a algo cielo, ¿llevas bragas o tanga?
—No.—muerdo mi labio.—Justin, no me siento muy bien.—frunzo mi ceño. No ha bebido nada...
—¿Qué te pasa?—la agarro de la barbilla, giro su cara hacia mí y está pálida.—Hey, ¿estás bien?—niega con la cabeza y cierra los ojos fuertemente. Le subo el vestido bien y la levanto de mi regazo, levantándome yo detrás.—Te llevaré a casa ____. Estás enfermando.—dije al tocar su frente, estaba caliente.
Le pongo los tacones frente a ella y cojo mi chaqueta, poniéndosela por encima.
—Vamos.—se sube en los tacones y salimos de mi habitación.—Vamos por la cochera, no creo que sea bonito que nos vean así, tú sudada y yo empalmado.—suelta una pequeña risa débil y sonrío.
·
—Bueno, si necesitas algo.... no sé, llámame si quieres, ¿vale?—digo, dispuesto a irme.
—No, no te vayas.—me agarra por el brazo y me acerca a ella.—¿No querías...?—abro los ojos sorprendido.
—Pero, estás enferma... no tendrás much-
—Justin, entra de una vez.—me agarra del cuello de la camisa y me atrae hacia ella. Cierra la puerta y se quita mi chaqueta, dejándola en una silla del salón.
Humedezco mis labios al ver de nuevo ese precioso vestido. Pego mis labios a los suyos y al segundo nuestras lenguas se encuentran y empiezan a refregarse una con la otra.
Ando, empujándola cuando noto que su espalda choca con la pared, la devoro como si fuese el último trozo de comida en una isla desierta.
Agarro una de sus piernas, acariciándola mientras ella se encuentra explorando mi boca con su aterciopelada lengua.
—Ven.—dice al separarse de mí, me agarra la mano y tira de mí.
Entramos en su habitación y me empuja en la cama, me apoyo en mis codos y la miro de arriba abajo. Mi erección duele como ella sola, joder.
Se quita los tacones y se gira, cerrando la puerta. Se vuelve hacia mí de nuevo y sonríe pícara, muerdo mi labio y se acerca a mí, para sentarse en mi regazo a horcajadas.
—Sólo quería un poco de intimidad.—acaricia mi pelo, tirando de cada mechón que toca, haciéndome gruñir.—Realmente siempre soy la típica tonta que probablemente quieras hacerle lo que te plazca... ¿Y sabes qué? Es verdad, pero sólo porque me gusta probar cosas nuevas.—sus labios se mueven tan malditamente bien al hablar, joder.
—Pues qué bien ____. Tu hermano me va a matar, ¿sabes?—se encoge de hombros y va hacia mi cuello, mordiendo éste y haciéndome gemir.
Se separa un poco y se quita el vestido por arriba, dejándome anonadado ante semejante escultura tan perfecta.
Tira el vestido por ahí, empieza acariciando mi mejilla derecha suavemente.
—Siéntete afortunado.—murmura.—Eres el segundo hombre que me ve desnuda.—trago saliva y empieza a desbotonar mi camisa.—Realmente eres muy atractivo.—me quita la camisa y la tira como hizo con su vestido. Me mira con deseo en sus ojos, mientras yo analizo su precioso cuerpo curvado y detallado.
—Eres preciosa.—mascullo con deseo.
Lleva sus pequeñas y finas manos a la correa de mis pantalones y la desabrocha, luego quita el botón del pantalón más la cremallera.
—Se acabó la timidez por esta noche, vas a conocer a la ____ que sólo uno pudo conocer.—sonríe agarrando mi paquete, haciéndome gemir.—Y créeme, él lo echó a perder todo, espero que tú no lo hagas.—se acerca a mi oído, aún agarrando mi paquete.—Te deseo, Justin. Desde que entré en tu despacho...
Joder.
Me.
Acabo.
De.
Poner.
Más.
Duro.
De.
Lo.
Que.
Ya.
Estaba.
__
RT AQUÍ si quieres que te avise para el siguiente capítulo.
¡Volví! Por fin, he sido muy cabrona en tardar tanto, pero necesitaba que todo se escribiese con calma, ya me entendéis.
Sí, dije que iba a haber sexo del duro, pero eso lo reservo para el capítulo 5!!!!! Aish, espero que no os traumaticéis por lo que escriba, mi mente es muy sucia nenas...
Pues nada, espero vuestros comentarios y votos en las reacciones abajo. Por supuesto también puedes unirte al blog para enterarte de cuándo subo.
Y por quién vea mejor leerlo por wattpad pinchad AQUÍ y listo.
Muchísimas gracias por esos comentarios y esos 30 RT's, sólo lleva 4 capítulos y ya hay chicas que piden el siguiente nada más acabar de leer uno nuevo. Sois amor ♥♥
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Donna.
PERFECTO<3
ResponderEliminarTendré un infarto o algo parecido si cada capitulo va a tardar tando... Me encanta TODAS tus novelas *-* Te conseguiré 4567389 lectoras para que subas los capítulos más a menudo LOL
Y no te olvides la de The Gagnster jé:)
@tina_rahmani XOXO